Capitulo 19: El Caldero de Severino¶
← Anterior | Indice | Siguiente →
Video: ZGRcm8rcvXk Lineas principales: Lex, Lunaria, Petyr
Prologo: Lo que quedo pendiente¶
La rave seguia rugiendo. Bajo los arcos de los subterraneos Nosferatu el bajo era tan profundo que se sentia en los huesos, incluso en los que ya no latian.
Habian llegado a la guarida de Galaz con una olla a presion. Dentro de la olla — lo que quedaba del regente Tremere Severino Duarte, en forma de liquido espeso y caliente. Lo habian transportado desde la Capilla Tremere bajo el Palacio Larrain, atravesando el laberinto de tuneles con ese peso grotesco entre las manos. Lex lo cargaba. Lunaria caminaba a su lado sin decir nada.
Petyr iba ultimo, apretandose el torso con una mano. Sangraba. Las marcas no eran de este siglo.
No habian dormido. No habian cazado. Estaban en territorio Nosferatu con un anciano disuelto en un recipiente de cocina y la esperanza de que Galaz — viejo, frio, capaz de lo que fuera — les dijera algo util.
La guarida de Galaz: la ceja de Severino¶

Guarida Nosferatu — La Ostra Azul
La camara personal de Galaz contrastaba con el caos exterior de manera inquietante. No habia excentricidades, no habia objetos acumulados, no habia el desorden que se esperaria de un Nosferatu que llevaba siglos bajo tierra. El espacio era minimalista. Limpio con una precision obsesiva. Cada cosa en su lugar, como si el orden fuera la unica forma que Galaz tenia de imponerse al tiempo.
Galaz extendio una mano en cuanto entraron.
— A ver. Pasamelo.
Lex lo miro. Luego miro a Lunaria, que tuvo una reaccion imperceptible en la cara — algo entre desaprobacion y resignacion. Entrego la olla.
Galaz la llevo al escritorio con la misma delicadeza con que un cirujano sostiene un organo. La puso sobre la superficie, se inclino, y metio el dedo directamente en el liquido.
Lo saco despacio.
Sostenia una ceja. Entera. Pelos largos, blancos, con la rigidez de algo que habia sobrevivido a la disolucion de todo lo demas.
— No estaba seguro de si me estaban diciendo la verdad. Pero esto vale oro. Esto vale oro.
La frase no era sorpresa. Era la confirmacion de una sospecha que ya tenia, validada por algo tan pequeno y tan monstruoso como una ceja flotando en lo que habia sido un hombre.
Se puso serio. Se dirigio a Petyr — no a Lex, no a Lunaria. A Petyr.
— El principe no se puede enterar que ustedes mataron a Severino. Eso es lo primero.
— Nosotros no lo matamos — dijo Lex.
— No, claro que no lo mataron. Ese es el espiritu.
Una pausa. Galaz puso la tapa de nuevo sobre la olla.
— Ahora lo que hay que hacer es cuidarnos la espalda.
Explico lo que sabia, con la parquedad de alguien que no regala informacion sino que la administra. El clan Tremere siempre habia sido un problema. Desde su origen habian violado las reglas mas fundamentales de la sociedad vampirica: se habian robado el don de la sangre, habian convertido la taumaturgia en un monopolio, habian construido un poder que les pertenecia por usurpacion. Era fragil, por definicion. Y en los tiempos que corriam, con la Gehenna cada vez mas proxima, el karma tenia la costumbre de pisar los tobillos de quienes habian tomado lo que no era suyo.
— Las alcantarillas hablan — dijo Galaz — de las ratas, de las paredes. Dicen que un ghoul se robo la sangre de Cain. Por supuesto que eso es una estupidez. Algo imposible.
Una pausa.
— A menos que uno sea creacionista.
Pero habia una pista concreta, algo que las ratas habian murmurado en los tuneles mas profundos: Matias, el ghoul que tenia una novia. Una mujer que vivia en un cuchitril en calle Matadero.
— Los ghouls no deberian estar afectados — agrego — . Se rigen por reglas de mortales, no de vastagos. Asique si buscas a alguien que sepa que se robo y como lo uso, busca a Matias.
Entonces cambio el tono.
— Dejen a las mascotas afuera. Que se quede alguien aqui para hablar en serio.
El umbral¶
Lex y Lunaria salieron. O al menos eso fue el plan.
En el corredor, con la musica de la rave vibrando en las paredes de piedra, Lunaria no dijo nada por un momento. Luego dijo lo que pensaba:
— No me gusto nada la mirada que tenia sobre Severino. No se que planea hacer con el.
— No creo que sea buena idea revelarnos ante Galaz — dijo Lex.
— Yo tampoco confio en ese tipo.
Hubo un silencio. Luego Lunaria tomo su decision.
Habia algo en el caldero que era suyo. O que al menos era responsabilidad suya. Severino le habia ensenado. Severino la habia usado — eso era cierto — pero tambien le habia dado acceso a una biblioteca, a libros, a una forma de entender el mundo que no tenia nombre antes de que lo conociera. Y ahora Galaz queria quedarse con lo que quedaba de el.
Empujo la puerta. Entro.
La puerta se cerro tras ella con un cerrojo que sono como un disparo.
Galaz ataca a Lunaria¶

Galaz ataca a Lunaria — Lex revienta la puerta
Afuera, Lex sintio algo antes de entender que lo habia sentido.
No era un sonido. Era una ausencia de sonido — el tipo de silencio que precede al peligro en los espacios donde los muertos se mueven sin respirar. Concentro la percepcion, aguzo los sentidos hasta el limite.
Dos Nosferatu. Cerca. Invisibles, pero presentes — el susurro de una respiracion contenida, el desplazamiento de aire de alguien que se mueve sin querer ser visto. Estaban tan cerca que podria haberlos tocado si hubiera extendido el brazo.
No lo hizo.
Gasto un punto de sangre. La Potencia fluyo por sus musculos como corriente electrica bajo la piel. Tomo la puerta de metal — la misma que habia escuchado cerrarse — y la doblo. El pestillo cedio con un sonido de metal retorcido. La hoja se abrio de golpe.
Lo que vio adentro le detuvo el paso durante un segundo exacto.
Lunaria estaba contorsionada. Los brazos atras, la espalda forzada en un angulo imposible, los pies apenas tocando el suelo. Era una postura que no podia sostenerse sola — habia algo detras de ella, invisible entre las sombras, sosteniendola. Sujetandola.
Galaz habia estado ahi todo el tiempo. No habia salido a hablar con Petyr mientras ellos esperaban afuera. Nunca habia abandonado la habitacion. Se habia quedado en las sombras, quieto, esperando que alguien cometiera el error de entrar.
Lex activo Celeridad. Otro punto de sangre. El mundo se volvio mas lento — el polvo en el aire, la luz filtrando por las rendijas, el gesto de Galaz al apretar.
Cruzo el cuarto en un segundo. Agarro a Lunaria.
La resistencia fue real. Galaz no la soltaba. Habia fuerza en esos dedos — no la fuerza de alguien que pelea, sino la fuerza de alguien que lleva siglos ejerciendo presion sobre cosas que no quieren ceder. Lex tiro. Dos exitos contra la fuerza de Galaz. Suficiente.
La arranco de las fauces.
Galaz emergió completamente de las sombras. Caminaba hacia ellos con una calma que era mas intimidante que la rabia. Su cara — lo que habia de cara — expresaba algo mas frio que el enojo. Era la expresion de alguien a quien se le habia fallado en algo que consideraba elemental.
— Has faltado a las reglas de hospitalidad basica entre los vastagos. Quedas desterrado de la guarida Nosferatu de por vida. Tienes cinco segundos para llevarte a tu mascota antes de que los mate a los tres.
Lex lo miro. Lunaria sangraba — tres cortes, fuerza de Galaz, daño real.
— Con ella no.
Y salio corriendo.
El narrador, con una precision que era casi carinosa, comento: Se vio mas valiente en tu mente, pero en la practica fue un poquito ridiculo.
Petyr habia visto todo desde el corredor. Miro a Galaz. Galaz lo miro con odio puro — no la rabia de un enemigo, sino el desprecio de alguien que esperaba mas. Petyr se alejo despacio. Iba herido. No podia correr. Las marcas en su torso seguian sangrando — heridas que no eran de esta noche.
Palacio Larrain: curacion y deuda¶
Corrieron — o algo que se parecia a correr, con Petyr siguiendolos a ritmo de cuerpo que sangra y Lex cargando a Lunaria con Celeridad activa. Llegaron al Palacio Larrain. La Capilla Tremere seguia siendo el lugar mas seguro que tenian, que era una forma bastante precaria de definir la seguridad.
Lex tapiaba la entrada principal con tablas y muebles con una metodologia que el mismo describio como Mi Pobre Angelito, cosa que nadie discutio porque el resultado era efectivo aunque no elegante.
Busco un botiquin — un exito, suficiente para encontrar suministros entre las habitaciones de los ghouls que ya no estaban. Le entrego todo a Petyr.
Petyr atendio a Lunaria con lo que tenia: tres exitos en medicina contra las penalizaciones propias, asistido por la paciente que aun tenia lucidez suficiente para guiarlo. Los tres puntos de daño letal se redujeron a uno letal y dos contundentes. Fuera de riesgo vital. Debil — el tipo de debilidad de la anemia aguda, no la de los golpes.
— Vas a necesitar descansar. Comida con hierro. Algo dulce primero.
Mientras Lunaria cerraba los ojos, Lex y Petyr hablaron.
— Nunca has pensado en darle de tu sangre — dijo Petyr. No era una pregunta. Era una observacion, casi clinica — . Quizas eso nos quitaria de muchos problemas. No podemos estar entrando a esos lugares tan peligrosos con un humano.
— No estoy en una buena posicion social como para andar siendo sire de alguien. Si voy con ella a todos lados es para protegerla. Mis razones son mias.
— No entiendo que haces con un humano.
— Ella tiene sus razones. Yo las respeto.
— No hare nada por proteger a un humano.
— Me parece justo.
No era hostilidad. Era un acuerdo entre dos personas que habian llegado a un entendimiento real — sin eufemismos, sin pretensiones de amistad que no existia. Petyr tenia sus lealtades. Lex tenia las suyas. Que se solaparan parcialmente en un objetivo comun era suficiente.
Intercambiaron notas. Lunaria habia dejado un papel antes de dormirse — algo sobre la sangre de Cain, sobre vinculos vampiricos, garabateado con la letra de alguien que piensa rapido y escribe peor. Petyr saco de su gabardina otro papel — simbolos, algunos oscurecidos por sangre propia — y lo coloco encima.
— No olvides que prometiste ayudarme a investigar. Necesito saber que son estos simbolos.
Petyr paso el resto de la noche en la biblioteca Tremere. Investigation mas inteligencia — cero exitos. Los libros no le dieron nada. El escritorio amanecio volcado.
Petyr sangra en 1541: la cripta de Fray Hernando¶
Las heridas de Petyr no venian de Galaz.
Antes — mientras Lex y Lunaria dormian, mientras el buscaba infructuosamente entre los libros de Severino — la sangre habia empezado a correrle por las piernas sola. Se habia levantado la ropa y habia visto lo que ya sabia que iba a ver: marcas de garras en el abdomen. Heridas que correspondian a otro cuerpo, a otro tiempo, a una cripta colonial que no existia en ningun mapa moderno de Nueva Babylon.
Al elevar la vista, vio el pelo.
Una melena que parecia de fuego — pelo rojo fluyendo como si hubiera viento en un espacio cerrado, como si el aire recordara un siglo en el que si habia viento, el viento de las laderas antes de que se llamaran como se llamaban ahora.
El cabello cayo flacido.
El cuello desnudo de Michimalonco aparecio ante el.
Nueva Babilonia, 1541.
La cripta era estrecha y humeda. La unica luz entraba por una rendija en la parte alta — suficiente para ver el polvo en el aire, el olor a tierra y sangre seca. Fray Hernando estaba a dos metros. No de pie. Empalado contra el suelo por una lanza que le atravesaba el pecho — el mismo pecho sin latidos, con las malformaciones que Petyr conocia de memoria porque llevaba siglos tocandolas, revisandolas, midiendo que estaban como siempre.
El agujero era visible de lado a lado. Limpio. Seco.
Petyr retiro la lanza. Necesito usar ambas manos — una para sujetar el cuerpo, que de otro modo se habria desplazado; otra para extraer la madera. El pecho de Fray Hernando era frio como tierra de invierno. La mirada del sire tenia algo luminoso — o era el reflejo de la rendija, o era algo que Petyr habia aprendido a no nombrar.
El cuerpo cayo exanime como un hombre de paja en cuanto la lanza salio.
Michimalonco seguia ahi. Respiraba — o lo que en el quedaba de la respiracion. Habia llegado debil a la cripta. La batalla habia sido larga, cuerpo a cuerpo en los ultimos metros, los dos debilitados mas alla del punto en que el combate tiene forma. Y Petyr le habia bebido la sangre. No por estrategia. Por necesidad, por instinto, por la misma logica de los predadores que se alimentan de lo que cae.
La sangre de un cambiaformas.
Ahora Michimalonco resistia — un ultimo ataque, el cuerpo negandose a aceptar lo que el cerebro ya sabia. Petyr activo Potencia. Un punto de sangre. Tomo al hombron de cien kilos por el cuello — lo levanto entero, con una mano, con la sola fuerza del don que fluyera por sus tendones — y lo azoto contra el suelo de la cripta.
Los huesos se rompieron con un sonido que no tenia nombre.
Afuera de la cripta, pasos. Al menos dos personas entrando por las grietas — la entrada disimulada entre las rocas, la que usaban los que conocian este lugar.
Petyr tomo a Michimalonco — lo cargo sobre sus hombros, lo arrastro hasta Fray Hernando, le abrio el cuello con los dientes. La sangre cayo en la boca del sire. Caliente todavia. Michimalonco intento morder una ultima vez — el cuerpo resistiendo por puro reflejo — y no lo logro.
Entonces aparecio el muchacho.
Joven. Mapuche. Melena negra sobre los hombros. En la mano, una daga de piedra negra — obsidiana, tallada en forma de luna creciente, el tipo de arma que no se fabrica para ornamento sino para sangre.
Sus ojos eran felinos. Luminosos con una luz que no era reflejo.
— Dejalo, demonio. Huecufe. Largo de aqui.
Petyr lo miro. Activo Intimidar.
El muchacho no huyo. Tampoco ataco. Se quedo donde estaba, con la daga en la mano y los ojos fijos en Petyr, y dijo su nombre como si fuera una declaracion de guerra:
— Maldito demonio. Mi nombre es Futapangue, lider de los Pangueche. Mataste a mi padre. Preparate para morir.
Corte.
Nueva Babylon, 2025.
Las heridas en el torso de Petyr no desaparecian. Eso era lo que el narrador habia confirmado como mecanica, como regla de este cuerpo y de esta historia: lo que le sucede en la cripta colonial se manifiesta en el presente. El daño viaja en el tiempo. Como el Dr. Manhattan desensamblado en el espacio, viendo sus propias moleculas desde afuera — Petyr vive el pasado en su propio cuerpo del presente.
No habia forma de ignorarlo. No habia forma de separar lo que era y lo que habia hecho.
Michimalonco era padre de Futapangue. Petyr habia matado a Michimalonco para alimentar a Fray Hernando. Y ahora Futapangue — lider de los Pangueche, cambiaformas, hijo — lo buscaba.
Lunaria despierta sola¶
A eso de las diez de la manana, Lunaria abrio los ojos.
El techo de la Capilla Tremere. Los mecanismos Tremere que oscurecian las ventanas seguian activos — una oscuridad artificial, administrada, que no era la oscuridad del sueno sino la de la proteccion. En la habitacion de al lado, Petyr dormia debajo de la cama. Lex habia encontrado otro cuarto — la habitacion que en otro tiempo habia sido de Severino, con los accesos bloqueados de forma tan imperfecta que el propio Lex no habia podido entrar, y habia terminado en la litera.
La puerta de entrada estaba tapiada con tablas y muebles en lo que Lex habia descrito como Mi Pobre Angelito.
Lunaria tomo sus cosas. El diario de Severino — guardado en el bolso con la recela de alguien que sabe que lo que carga no es suyo y no le importa. Salio a buscar comida.
La Capilla Tremere era grande. Los ghouls que la habian habitado — los que no se habian disuelto, los que simplemente se habian ido — habian dejado rastros. Rendijas entre las tablas. Habitaciones con restos de vida mortal: un yogur, galletas cariocas, galletas serranitas, huevos en la cocina pequena.
Comio galletas con yogur y huevo cocido.
Despues de un rato, con la cabeza mas clara y el cuerpo todavia molido, fue a la biblioteca.
La biblioteca Tremere: lo que Lunaria descubrio¶
La biblioteca de la Capilla Tremere era el tipo de espacio que se construye para durar siglos — estantes que llegaban al techo, catalogacion que mezclaba sistemas de ordenamiento que no se habian inventado aun cuando algunos de esos libros se encuadernaron. El polvo era selectivo: habia libros que no tenian polvo, como si alguien los consultara con regularidad. Habia otros que no habian sido tocados en decadas.
Lunaria busco sobre la sangre de Cain. Primera tirada — cero exitos. No encontro lo que buscaba, pero encontro algo diferente: Cain es considerado el primer vampiro. Una mitologia que nadie habia podido demostrar jamas — ninguna fuente primaria, ninguna evidencia arqueologica, ninguna autoridad vampirica que hubiera visto a Cain ni nada que le perteneciera. Solo la historia que se les cuenta a los chiquillos cuando se los convierte.
Pero tambien encontro esto: aunque la existencia de Cain era discutible, habia artefactos documentados que contenian sangre de antediluvianos — los creadores de los clanes, tercera generacion, anteriores al diluvio. Esa sangre era real. Su poder, documentado.
Tiro de nuevo. Cuatro exitos.
El narrador leyo el texto sin intermediarios, palabra por palabra:
Los vinculos de sangre tienen tres niveles. Toda la sociedad vampirica se organiza a traves de ellos.
Primer trago: El bebedor comienza a experimentar sentimientos intermitentes pero poderosos hacia el vampiro. Podria sonar con el. Verse frecuentado. No existe un efecto mecanico, es mas interpretativo. Todos los vastagos tienen este vinculo con su sire — el propio abrazo incluye beber su sangre. Puedes amar u odiar a tus padres, pero pocas veces seras indiferente.
Segundo trago: Los sentimientos son tan fuertes que afectan el comportamiento. El regente pasa a ser la figura mas importante de su vida. El vampiro puede actuar como desee, pero para realizar acciones directamente daninas para el regente debera luchar contra si mismo. Es dificil. No imposible.
Tercer trago: Vinculo completo. Llegados a este punto, el bebedor esta completamente atado al vampiro. Esta sera la persona mas importante de su vida. Los amantes, los familiares, incluso los hijos pasaran a un segundo plano ante esta pasion devoradora.
Un dato que Lunaria subrayaria si tuviera lapiz: todos los vampiros, independiente de su generacion, pueden vincular a otro despues de tres tragos. No es un privilegio de los ancianos. No se diluye con la sangre. Cualquier vampiro puede hacerlo.
Lunaria pregunto la unica pregunta que importaba: se puede romper.
Es posible romper un vinculo de sangre. Pero es peor que romper un vinculo toxico. Peor que el sindrome de abstinencia. Hay vampiros que creen que no se puede, en realidad. Hay vinculos que perduran despues de la muerte — la memoria del vampiro atada al regente incluso cuando el regente ya no existe.
Y luego, como complemento — como la pieza que cambia el significado de todo lo anterior:
Hay una leyenda entre la Camara que dice que el Sabbat se formo cuando se descubrio como romper el vinculo vampirico. Pero ese seria un secreto del Sabbat.
Lunaria cerro el libro.
Penso en Severino disuelto en una olla. Penso en Blake disuelto en la calle. Penso en la investigacion de Severino para trascender la maldicion de los Salubri — ese concepto que habia encontrado en el diario y que seguia sin entender del todo, si era metafora o termino tecnico.
El Tremere habia estado investigando como romper vinculos de sangre. El Sabbat sabia como hacerlo. Algo habia salido mal.
La posta medica¶
Lunaria fue a la posta.
El medico la examino con la practicidad de alguien que ve anemia con frecuencia — diagnostico, inyeccion de neurovi con B12, instruccion de comer mas carne porque las mujeres necesitan hierro. Le dijo que descansara.
Salio sin penalizacion de dados. Con la lesion todavia presente pero sin que le costara pensar.
Calle Matadero: la marca en el asfalto¶
De dia, con los vampiros durmiendo en la Capilla Tremere, Lunaria fue a calle Matadero.
La interseccion donde Matadero se convierte en 10 de Julio era una calle de cuatro pistas, concurrida pero sin nadie prestando atencion a nadie. Locales de repuestos mecanicos al poniente. Algo mas residencial al oriente. La hora que era — las tres de la tarde, probablemente — era el momento de menor trafico a pie.
Habia varias tapas de alcantarilla. Una de las rejillas de canaleta estaba ligeramente levantada — no abierta, pero con el suficiente juego para que alguien que supiera moverla pudiera entrar. Agua lluvia, no aguas servidas.
No bajo. No era el momento y no tenia las herramientas. Pero marco la posicion — un gesto discreto, una referencia mental — para volver de noche con Lex y con Petyr y con la bufanda de Matias.
La bufanda.
La habia dejado en la Capilla Tremere.
La noche: la bufanda y el plan¶
Cuando Lex y Petyr despertaron encontraron a Lunaria con una bandeja de comida y una lista de cosas que habia descubierto mientras ellos dormian. Le contaron el estado del escritorio volcado — Petyr no habia encontrado nada en los libros. Lex tampoco.
— Encontre la entrada — dijo Lunaria — . Calle Matadero con 10 de Julio. Hay una rejilla de alcantarilla. Pense que Matias podria estar en las alcantarillas.
— Tenemos la bufanda del tipo — dijo alguien.
— La deje aqui.
Lunaria fue al lugar donde habian metido a Severino en la pecera. La bufanda estaba ahi, en el suelo, entre los residuos del proceso. La doblo, la guardo en el bolso.
Petyr miro a los demas.
— Tengo amigos pequenos. No inofensivos, pero pueden hacer el trabajo.
No hizo falta explicar. Ratas. Las ratas de Petyr, que conocian los tuneles bajo Nueva Babylon mejor que cualquier mapa. Que podian rastrear un olor.
Lunaria le tenderia la bufanda.
Petyr usaria a las ratas.
Pero primero necesitaban sangre.
La caza: el gordo de la calle¶
La sesion mas larga del tramo final terminaba en la penumbra de una calle cerca de Matadero.
Petyr cayo en cero exitos. Los tuneles lo habian devuelto sin presa — los animales que habian aprendido a reconocer a los No-muertos tardaban en olvidar. Se fue por las sombras, buscando su propia solucion.
Lex tuvo dos exitos. Encontro lo que necesitaba en una esquina oscura — una prostituta esbelta y muy alta, un hombre mayor, guaton, que habia intentado acceder al servicio y habia sido rechazado con un vocabulario que no admitia negociacion. El hombre se fue echando la foca hacia el rinconcito oscuro que quedaba al otro lado de la calle.
Lex lo siguio.
Gasto un punto de sangre en Celeridad. Lo embosco antes de que llegara a la esquina. La victima no supo que habia pasado.
Autocontrol — dos exitos. Suficiente para contenerse.
Tres puntos de sangre. El maximo antes de causar problemas.
El hombre tuvo un orgasmo. Lex lo dejo botado en la calle — deslechado, desorientado, sin Uber de vuelta — y se fue corriendo, saltando ligeramente, con la satisfaccion biologica de haber comido y la incomodidad de haber sido el predicador que Lunaria ya sabia que era en el fondo.
Esa noche, el grupo se dirigiria a calle Matadero.
Con la bufanda. Con las ratas. Con la entrada marcada en el asfalto.
Con lo que Lunaria habia descubierto sobre los vinculos de sangre y el Sabbat guardado en el bolso, junto al diario de Severino.
Y con las cicatrices de Petyr — las del abdomen, las del 1541, las que no cerraban porque pertenecian a una herida que aun no habia terminado.
Personajes presentes¶
- Lex: enfrenta a Galaz en la guarida Nosferatu, rescata a Lunaria a costa del destierro permanente, caza en la calle cercana a Matadero
- Lunaria: atacada por Galaz (3 puntos de daño letal), investiga los tres niveles del vinculo de sangre en la biblioteca Tremere, va a la posta por anemia, marca la entrada de alcantarilla en calle Matadero
- Petyr: negocia con Galaz, transporta informacion sobre Matias, cura a Lunaria con el botiquin encontrado, vive el flashback colonial donde mata a Michimalonco y aparece Futapangue
Lugares¶
- Guarida de Galaz / La Ostra Azul (negociacion, ataque a Lunaria)
- Palacio Larrain / Capilla Tremere (curacion, investigacion, descanso)
- Cripta colonial — Nueva Babilonia 1541 (Petyr mata a Michimalonco, Futapangue aparece)
- Posta medica (Lunaria tratada por anemia)
- Calle Matadero / interseccion con 10 de Julio (Lunaria marca entrada de alcantarilla)
- Calles oscuras de Nueva Babylon (Lex caza)
Desarrollo de trama¶
- Galaz confirma: rumor de que un ghoul robo "la sangre de Cain" — los Tremere pagan el karma del don robado
- Galaz ofrece pista: Matias tiene novia en calle Matadero
- Galaz se queda con Severino "a recaudo"
- Galaz ataca a Lunaria cuando intenta llevarse a Severino — 3 daño letal
- Lex rescata a Lunaria y queda desterrado de la guarida Nosferatu de por vida
- Las heridas de Petyr en los flashbacks se manifiestan fisicamente en el presente — confirmado como mecanica narrativa
- Flashback: Petyr mata a Michimalonco (1541), le abre el cuello para alimentar a Fray Hernando empalado
- Futapangue aparece en carne y hueso: "Mataste a mi padre. Preparate para morir."
- Lunaria descubre los tres niveles del vinculo de sangre en la biblioteca Tremere
- Revelacion clave: el Sabbat se formo al descubrir como romper el vinculo vampirico
- La investigacion de Severino giraba en torno a trascender la maldicion de los Salubri
- Lunaria tratada por anemia — sin penalizacion pero con lesion
- El grupo se dirige a calle Matadero con la bufanda de Matias — Petyr planea usar sus ratas