Capitulo 8: El Juicio del Principe¶
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Video: n9Zq1D9pnLE Lineas principales: Lex, Lunaria, Petyr, Adam
Recapitulacion (fuera de personaje)¶
La sesion anterior termino en suspenso: Lunaria fue capturada por El Tigre Gubernatti, el ghoul de Leon Benedetti, y llevada al Teatro Municipal. Lex habia pasado el dia atrapado en el matadero, sin poder responder los mensajes de ella. Cuando por fin se reunieron, era frente al concilio completo de la Camarilla, con el Principe presidiendo. Lex habia hecho ya su discurso incendiario para ganar una segunda oportunidad, pero el precio del perdon quedaba pendiente: el Principe le pregunto que castigo merecia Lunaria, y la sesion se corto ahi.
Petyr, por su parte, continua investigando los sellos taumaturgicos de su cripta. Adam sigue en el departamento de Yolanda con Isaac y Luis.
El despertar de Fray Hernando¶
La sesion abre con Petyr, pero no en el presente.
En el haz de luz de luna que entra por la ventana de la cripta, se recorta una silueta. Fray Hernando de la Noche se levanta desnudo de su lecho. A la luz de luna, Petyr puede apreciar por primera vez una belleza que nunca antes habia encontrado en las deformidades de su clan: cada cicatriz tiene historia, cada malformacion refleja la personalidad de quien la porta. Hay algo fuera de lo hegemonico en ese hombre envuelto en penumbra.
La luz de luna se vuelve anaranjada. Empieza a ondular sobre la piel de Fray Hernando, que mira hacia la puerta con ojos que ya ven cosas que Petyr no ve. Cuando habla, su voz suena como si viniera de mucho antes:
"Los hijos de puta la quemaron."
Y sale por la puerta principal.
Petyr se levanta y se asoma a la ventana para buscar lo que el fraile ha visto. Lo encuentra sin buscar. Nueva Babylon esta en llamas.
El que abre el sello se vuelve el centinela atado¶
La sesion del presente arranca en la cripta de Petyr. Todavia guarda en la memoria la vision de Fray Hernando y el incendio de Nueva Babilonia. Con ese peso encima, vuelve a sus libros.
Tres exitos en la investigacion. Tras un estudio concienzudo del material, Petyr conecta algo que habia escapado a lecturas anteriores. La frase emerge de entre el texto antiguo como una advertencia grabada a fuego:
"El que abre el segundo sello se vuelve el centinela atado."
La frase le da vueltas. La decision es clara: no va a tocar esos sellos sin mas informacion. Su siguiente paso es el clan Tremere.
Los libros no revelan donde viven los Tremere en Nueva Babylon, pero si aclaran algo importante: a diferencia de los Nosferatu, los Tremere no se esconden. Estan presentes en la sociedad, aunque son excentricos. Viven en casas normales, para un mago al menos, y los mas avanzados pueden disimularse con ilusiones.
Petyr regresa a Galaz. Le pregunta donde puede encontrar al clan.
Galaz responde sin rodeos:
"El clan Tremere son gente extraña, que se rige por leyes bien extrañas. Pero puedes confiar en ellos. Deberias hablar con el regente Tremere. Con Severino Duarte. Vive en el atico del Palacio Larrain, en el Metro Moneda."
Le da las indicaciones por alcantarilla. Veinte cuadras. Si llega a ver una planta de tratamiento fecal, se paso.
Adam: el correo y la emergencia¶
En el departamento de Yolanda, Adam sigue enredado en su mision paralela: restaurar la pintura danada durante el enfrentamiento con Leon Benedetti. Isaac le paso fotos de la galeria, pero Adam quiere mas angulos. Redacta un correo a Lunaria, que era la que tenia la camara esa noche, y lo manda.
Mientras espera respuesta, Luis aparece en la puerta con cara descompuesta.
"Ayudenme. A Yolanda le esta pasando algo. Le dio un ataque."
Adam cierra el celular y sube la escalera.
Lo que encuentra en la habitacion no es un ataque normal. Yolanda esta en la cama, desnuda, sacudiendose en convulsiones violentas. Los demas estan paralizados, mirando. Adam activa percepcion de aura para detectar que ocurre.
Lo que ve es peor que cualquier enfermedad: Yolanda no tiene signos vitales. Acaba de morir.
Adam reacciona de inmediato, sin tiempo para el odio que le tiene. Le grita a Luis que llame una ambulancia, se lanza sobre ella y empieza las compresiones. Fuerza vampirica aplicada con cuidado, o lo que Adam considera cuidado. La cama se mancha de vomito. Hay acido y hiel en las sabanas. El olor es asfixiante. Los testigos retroceden. Nicolas llora en un rincon aferrandose las rodillas. Isaac, pragmatico, dice que esto merece un foto, y se va.
Tres exitos con fuerza de voluntad. Adam la trae de vuelta.
Yolanda vuelve en si entre babas y tos. Sus ojos se abren y se clavan en Adam con una fijeza que no tiene nada de humano. Mientras sigue babeando y tosiendo, saca dos colmillos inmensos y trata de morderle la cara. No lo logra, pero le raja la piel. Adam sangra, o mas bien: la herida se abre. Trata de envolverla con la sabana para inmovilizarla. Ella se escabulle, queda desnuda en una posicion amenazante, bastante inhumana.
Entonces, de un solo salto, se mete por una ventana de ventilacion que apenas tiene el ancho de un cuerpo, como si fuera un delfin. Se agarra de la cornisa del otro lado y baja por el exterior del edificio como una araña, como un rat, como algo que ya no es lo que era esta manana.
Luis se queda con la boca abierta y los ojos de plato. Nicolas no deja de llorar.
Adam los mira a ambos, sin saber que decir.
El Teatro Municipal del Principe¶

Lex acusa a Leon ante el Principe en el Teatro Municipal
El Teatro Municipal de Nueva Babylon esta lleno de vampiros.
Los regentes de cada clan de la Camarilla ocupan las palestras. La mayoria son caras que Lex no reconoce, siluetas que se recortan en las sombras con una solidez demasiado quieta para ser mortal. Las sombras mismas son distintas aqui: borrosas, ominosas, con la gravedad especifica de algo que juzga.
Lex esta de pie, libre. Lunaria esta arrodillada a su lado, maniatada, con el saco en la cabeza recien retirado. Parpadea bajo la luz del teatro tratando de recuperar la orientacion. Cuando sus ojos se adaptan, lo primero que ve con claridad es el Principe.
El Principe es una mujer. Joven de apariencia, pero con el peso de algo muy antiguo detras de los ojos claros. Mira a Lex como quien ya ha tomado su decision y solo espera saber si la escena va a ser ordenada o no.
Leon Benedetti esta ahi tambien, en algun punto entre la sala y las sombras. Su cara es un mapa de nada. Mira al horizonte.
El Principe habla sin levantar la voz:
"¿Que voy a hacer si no matarla? Si no te castigo, la gente va a pensar que el Principe es debil. Y no podemos tolerar eso."
El discurso de Lex¶
Lex no pide permiso para hablar. El Brujah que hay en el conoce que el permiso se toma, no se pide.
Dos argumentos, lanzados sin pausa:
"Sin ella no habria encontrado al profe. Necesito a alguien competente y de mi confianza que me ayude durante el dia. Ella es esa persona."
Pausa de un latido que ninguno de los dos tiene.
"Y la unica razon por la que ella esta aqui y sabe tanto de esto es porque Leon le permitio escuchar una conversacion donde el hablo explicitamente de la mascarada."
El silencio del teatro se vuelve mas denso. El Principe mira a Leon.
Leon mira al horizonte.
"¿Donde ocurrio?", pregunta el Principe.
"En la universidad."
Lunaria, desde el suelo, con las muñecas amarradas y la dignidad intacta, añade la estocada:
"El señor Leon escribio un libro que lo hace pasar por novela, pero explica cosas de la mascarada. Explica cosas de ustedes."
El murmullo explota. Cuchicheos que corren por la sala como corriente de agua negra, vampiro a vampiro, susurros que se acumulan hasta volverse ruido. El Principe levanta una mano.
"Silencio."
Como un director de orquesta. Todas las voces se cortan al mismo tiempo.
El Principe tira cuatro exitos en oratoria combativa y manipulacion. Cuando vuelve a hablar, la sala la escucha como se escucha a algo que puede matar sin esfuerzo:
"Agradezco la informacion que me traes, Lex. Veo la utilidad de tu mascota."
Se vuelve hacia Leon:
"Lamentablemente este no es el juicio de Leon. Pero creeme que vamos a revisar todas estas acusaciones."
Leon se retira mirando al horizonte.
El Principe se vuelve hacia Lunaria.
"Levantate, animal."
Severino reclama a Lunaria¶
Mientras Lunaria se pone de pie, el Principe se da vuelta y llama a alguien.
"Severino."
Se acerca un vampiro flaco, estirado, imposiblemente anciano. Su presencia ocupa el espacio de una manera que no tiene que ver con el tamaño. Camina como alguien que ya ha decidido todo lo que hay que decidir en esta sala. Se detiene frente a Lunaria. La evalua: le toma las medidas con dedos que no tienen calor, la huele. Lunaria no retrocede.
El Principe le habla a Severino como si le recordara una deuda:
"Severino. Tu me hablaste de la perdida de uno de los muchachos de tu rebaño."
Severino responde con una mezcla de nostalgia y codicia que hace el mismo efecto que una gota de veneno en agua clara:
"Benjamin. El mas hermoso. Yo lo pensaba hacer mi criado, mi siervo. Hubiera sido un buen gul."
El Principe dicta sentencia:
"Creo que con esto podras decir que el Principe te ha ayudado a reemplazar lo perdido. No podras decir que el Principe no se preocupa del clan Tremere."
Severino inclina la cabeza:
"Muy agradecido, honorable Principe."
Toma la cuerda que une las muñecas de Lunaria y empieza a caminar. Lunaria se resiste un segundo, mira a Lex por encima del hombro, y grita:
"Lex. Profesor Lex. No quiero ir. No quiero ir."
Lex, sin moverse:
"No te preocupes. Encontrare un camino."
El Principe cierra el concilio:
"Quedan libres para seguir con sus noches. Muchas gracias."
La carrera detras del auto negro¶
En cuanto el Principe se retira, Lex sale corriendo.
Un solo exito en atletismo mas destreza. Alcanza a ver, antes de que el motor acelere, como Severino hace que Lunaria entre a un auto negro con chofer. El motor ya estaba encendido. El chofer, Heinrick, espera con la vista al frente.
Lex llega antes de que cierren la puerta:
"Espere un momento, por favor."
Severino lo mira con desprecio.
"¿Existe alguna posibilidad? ¿Algo que pueda hacer para recuperarla? ¿Un intercambio?"
Mientras tanto, dentro del auto, Lunaria trabaja sin que la vean. Sus muñecas llevan horas amarradas. Tira destreza mas atletismo con dificultad nueve. Usa fuerza de voluntad. Lo logra: las cuerdas ceden. Se queda quieta, manos detras de la espalda, simulando que sigue atada. Cuando Severino mira por la ventana, Lunaria mueve el codo hacia Lex, apenas lo suficiente para que el vea que esta libre. Luego vuelve a su posicion.
Severino invita a Lex a subir. Cierre centralizado. Los tres quedan adentro. Heinrick pone el auto en marcha.
Severino saca una copa de cristal tallado, pequena, con un liquido rojizo que huele a sangre. Ofrece una a cada uno.
"¿Desean una copilla?"
Lex acepta. Severino nota que Lunaria sigue "amarrada" y comenta, sin inflexion:
"Que bruto, esta amarrada."
Y se toma la suya.
Lex gana un punto de sangre. Lunaria no dice nada. El auto avanza.
El pacto con el diablo¶

El auto negro de Severino — «¿Estas dispuesto a firmar un contrato con el diablo?»
Lex pregunta cuales son los planes de Severino.
Severino responde con la calma de quien lleva siglos sin apurar nada:
"Cuando uno entiende que es capaz de servir, o de ser agente de una voluntad superior, el plan personal no se si es relevante."
Lex insiste. Necesita a Lunaria libre. Tiene compromisos con el Principe.
Severino cambia de tono. Habla del Kibalion, un libro humano inspirado por un pensador vampirico llamado Hermes Trismegisto. Entre sus principios esta el principio del ritmo: todos los seres y todos los eventos tienen un ritmo particular, una velocidad y una etapa.
"¿Harias bien de entender eso?"
Lex responde que esa filosofia no considera ritmos acelerados como el suyo.
Severino corta la conversacion:
"Esta filosofia no se puede hacer cargo de ti."
Pausa. El auto desacelera.
"Hemos llegado."
Pero antes de que Lex pueda bajar, Severino se vuelve hacia el con un brillo picaro en los ojos, ese brillo de quien sabe que acaba de pescar algo que valia la pena:
"Me gusta como piensas. Estas desesperado. La desesperacion es buena. ¿Estas dispuesto a firmar un contrato con el diablo?"
Los aposentos de Severino¶

El Palacio Larrain bajo la luna — residencia de Severino Duarte
El Palacio Larrain es un edificio del siglo XIX, de madera con techos altisimos, tres o cuatro pisos que se recuerdan a si mismos de tiempos mas prosperos. Hoy esta acondicionado para subarrendar habitaciones a jovenes de diversas procedencias. Por los pasillos se oye musica de un departamento, el olor a comida frita de otro. Una vida mortal, tibia y ajena, a cada lado.
Suben las escaleras hasta el ultimo piso. Llegan a una compuerta pesada con cerraduras enormes y candados. Severino la abre con la misma facilidad con la que otros abren una puerta de madera.
El atico es un mundo aparte.

El atico de Severino — Luis XV, velas, Mussorgsky
La chimenea encendida y las velas son las unicas fuentes de luz. La decoracion es Luis XV: purpura real, terciopelo, satin. Taxidermia excesiva en todas las paredes, animales disecados que miran desde sus soportes con ojos de vidrio. Antiguedades en cada superficie disponible. De fondo suena Cuadros de una exposicion de Modest Mussorgsky, ese compositor ruso que murio de cirrosis en la tundra.
Lex lo observa y piensa, con la resignacion especifica del Brujah recien iniciado:
El clan Brujah ya no esta haciendo bien esto de ser vampiro.
Petyr en el exterior del Palacio¶
Mientras Lex y Lunaria suben al atico de Severino, Petyr llega al Palacio Larrain por otro camino.
Siguiendo las indicaciones de Galaz, avanza veinte cuadras por la alcantarilla. Sale levantando una de las rejas del desague en la calle. Cero exitos en sigilo. Al salir, una anciana lo ve y entra en panico. Sale corriendo.
Petyr la deja ir. Se esconde en las sombras del frontis del edificio y evalua la situacion. Atletismo mas destreza, dificultad ocho, dos exitos: escala el edificio como si sus dedos conocieran las grietas desde antes. Sube al cuarto piso y llega frente a un rosetOn de vidrio de vitrales hermosos, los mismos que dan al living de Severino.
Pega el oido al vitral. Cero exitos en percepcion, pero alcanza a distinguir que son tres personas y escucha voces: una mujer, dos hombres. Las figuras a traves del vitral estan distorsionadas, tenidas de color.
Petyr se queda ahi, aferrado a la pared exterior como una sombra con forma de hombre, escuchando todo lo que puede.
El trato en el atico¶
En el atico, Severino deja de caminar y se vuelve hacia Lex.
Le explica la propuesta con la misma frialdad con la que describe cualquier experimento:
"Solo necesito que me ayudes a descubrir cual es el efecto en los vastagos de ciertos elementos en la sangre."
Lex pregunta que clase de experimentos.
Severino se explica, a su manera:
"Mi linaje particular en el clan Tremere trabaja con la magia de sangre. Hay ciertos experimentos que se necesitan realizar con especimenes no vivos. Y creo que usted es un magnifico especimen."
Lex lo mira.
"O sea, ¿quieres que sea tu rata de laboratorio?"
"Puede ser un conejillo de indias."
"Suena mejor."
Severino se para y empieza a caminar con los brazos detras de la espalda. Lex no cede terreno, se interpone entre el y Lunaria, tratandola de mantener fuera del angulo de vision del Tremere. Tres exitos en subterfugio mas destreza. Lo logra.
Severino no lo ignora completamente. Hace el comentario que hace, el que define su posicion en el mundo:
"Neonato y Brujah, y hablas bastante. Yo les digo a mis vastagos que lo mejor que pueden hacer es ir callando los espiritus."
"Pero yo no soy uno de esos vastagos. Vamos a hacer un trato."
Severino se detiene. Lo mira con algo que en otro vampiro podria llamarse aprecio.
"Me gustaría recordarte que yo no necesito tu presencia aqui."
Pausa.
"Eso si me gusta. ¿Sabes comportarte? Buen perro."
Luego, con el tono de quien vuelve al tema que importa:
"Estaba hablando con el Principe. Hay varias cosas en las que tu me podrias ayudar y creo que eso te podria hacer ganar puntos con la Camarilla. Pero eso lo puede hacer cualquiera. Lo que yo necesito realmente es un especimen."
Las condiciones del trato, presentadas con la precision de un contrato antiguo:
A cambio del servicio de Lex como especimen de investigacion para experimentos de magia de sangre, Severino le ofrecera entrenamiento en taumaturgia. Y prometera que Lunaria sera cuidada con los mejores recursos que el clan Tremere pueda proveer. Podra estudiar. Tendra tiempo libre entre misiones. Le promete tambien que Benjamin, quien por lo visto se habia escapado con mas valor del que Severino esperaba, podria serle util como asistente en la organizacion de su biblioteca.
"¿Que opinas?"
Lex mira a Lunaria. Lunaria escucha. Luego gira levemente hacia Severino:
"Parece ser un hombre de palabra."
Severino le cierra un ojo. Solo a ella.
"Tu puedes estar viva hasta que decidas lo contrario."
Lex exhala. Lo que en un vivo seria un suspiro.
"Estoy dispuesto. ¿Podremos seguir hablando?"
"Dime."
Severino se presenta formalmente, con el tono de quien ha dicho este nombre miles de veces y sigue encontrandole peso:
"Maese Severino Duarte, para servirle. Regente Tremere de Nueva Babylon. Ancilla. Gran Maestro de la Gran Logia de Chile."
Luego mira a Lex con una expresion que podria ser humor, o podria ser algo peor:
"Tenemos un trato, señor Brujah. Un trato que si rompes... vas a conocer por que soy Brujah."
Severino sonrie.
"Muchachito, he escuchado como ladran los perros chihuahua. Guard. Acompañame a mi laboratorio."
Saca una jeringa cuya aguja tiene el tamaño de un palillo de tejer. Sobre el divan freudiano que tiene preparado, la luz de las velas hace brillar el acero.
"Lo que vamos a hacer es una simple transfusion. Esta operacion puede tener algunos efectos colaterales. Vas a recibir vitae de un Ancilla Tremere. Vitae superior a tu generacion. Vitae que te puede dar acceso a la disciplina de taumaturgia."
Pausa.
"Este tipo de experimentos no han sido registrados con exito. Quiero decir que no hay exito registrado. Por lo que debo avisarte los peligros inminentes: mutilacion, deformidades, perdida de alguno de los sentidos, calvicie..."
Pausa deliberada.
"Y tartamudeo."
"Asi que si puedes proceder a sentarte en este divan freudiano que tengo para ti, procederemos."
Lex se estira en el divan.
Lunaria, en algun punto de la habitacion, ha soltado ya las cuerdas. Las guarda en el bolso. Revisa el celular: señal, hora, cuatro de la mañana. Guarda la ubicacion. Cuando Severino y Lex se mueven hacia el laboratorio, ella se queda en el salon con los libros y las pinturas. Los revisa con cero exitos en ocultismo mas inteligencia. Ve figuras demoníacas hermosas y obscenas. Hay una que le llama especialmente la atencion: una que el Narrador le dice que busque, titulada Los Tesoros de Satan, de Delville. La mira fijamente. Mientras mas la ve, menos entiende lo que ve. Le toma una foto con el celular.
Afuera, pegado al vitral tenido de colores, Petyr escucha todo. Voces y pasos. La forma de una negociacion que no comprende del todo, pero cuyo peso percibe.
No entra. Observa. Espera.
El jeringazo de Severino cae al final de la sesion como un punto y seguido. Lo que ocurra despues del jeringazo lo revelara el proximo capitulo.
Personajes presentes¶
- PCs: Lex, Lunaria, Petyr, Adam
- NPCs: El Principe (dicta sentencia, "levantate animal"), Leon Benedetti (acusado, se retira mirando al horizonte), Severino Duarte (reclama a Lunaria, "¿estas dispuesto a firmar un contrato con el diablo?"), Heinrick (chofer del auto negro), Galaz (da indicaciones a Petyr), Luis (llama la ambulancia), Nicolas (llora en el rincon), Isaac (testigo que se va), Fray Hernando (flashback / vision al comienzo)
Lugares¶
- Teatro Municipal de Nueva Babylon (concilio de todos los clanes de la Camarilla)
- Auto negro con chofer (Severino, Lex, Lunaria — copa de sangre)
- Palacio Larrain (casona siglo XIX, subarrendada, cerca del Metro Moneda)
- Atico de Severino (Luis XV, chimenea, velas, Mussorgsky, taxidermia, divan freudiano)
- Exterior del Palacio Larrain (Petyr, escalando y espiando a traves del vitral)
- Cripta de Petyr (investigacion de sellos, flashback de Fray Hernando)
- Departamento de Yolanda (Adam, Luis, Nicolas — convulsiones, fuga)
Desarrollo de trama¶
- Flashback de Fray Hernando: vision del incendio de Nueva Babilonia en 1541 desde la cripta de Petyr
- Petyr descubre: "el que abre el segundo sello se vuelve el centinela atado" — decision de no abrir los sellos sin apoyo Tremere
- Galaz da a Petyr la ubicacion de Severino Duarte en el Palacio Larrain
- Lex usa oratoria combativa (cuatro exitos) para sobrevivir el juicio y acusar a Leon Benedetti
- Lunaria acusa a Leon de haber escrito un libro que revela la Mascarada
- El Principe ordena investigar a Leon — primera fisura seria en su posicion
- Severino reclama a Lunaria como reemplazo de Benjamin — "el mas hermoso"
- Lunaria se desata en secreto dentro del auto (dificultad nueve, fuerza de voluntad)
- Severino ofrece sangre en copa de cristal y habla del Kibalion
- Trato sellado: Lex como especimen de investigacion a cambio de taumaturgia y proteccion para Lunaria
- Petyr escala el Palacio Larrain y espia la negociacion desde el vitral — las lineas de Petyr y Lex/Lunaria convergen en Severino sin saberlo entre si
- Yolanda muere y vuelve: convulsiones, sin signos vitales, Adam hace RCP, ella vuelve con colmillos y fuga inhumana por la ventana — primer indicio visible del abrazo